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23 de junio de 2011

Cayendo


Y es como caer,
desintegrando mis átomos a la velocidad de la luz.

Y es como no tener nada que ver
y buscar tierra donde pisar
con las yemas de los dedos de los pies
desgastadas por tantas equivocaciones.

Y es como tener el corazón vendado
y no sentir nada.
Es como tener los ojos vendados
pero no parar de buscar.

Y es como reescribir la realidad
Con un matiz más familiar
Es como perderse
pero ver que siempre estás ahí.
Es como silenciar un adiós,
como quien se va sin hacer ruido
sabiendo que algún día volverá,
para quedarse para siempre volverá.


Y caigo...



Ya puedo ver.


Desafiando este aire frío
me abro camino entre las ramas que rasgan mi desnuda piel,
hasta que la sangre humedezca la tierra quemada.


Eterno retorno y oscuridad.

Llueven meteoritos en tierras de un navegante sin mar,
aquel que nació sin piernas en un mundo sin suelo
para perderse en la lluvia y sobrevolar las nubes.

24 de diciembre de 2010

Ingravidez


Atrapada.

Nada es real
pero ya nada tiene sentido.

Atrapada en ingravidez,
estado de mi mente sin estado sin espacio-tiempo.
Mi mente en ocaso, en eclipse, en amanecer, en muerte, en nacimiento
Todo a la vez.


Alumbran destellos de escepticismo
desde las profundidades de mi ser.

¿Y si es verdad que nos desvanacemos ?
¿Y si es verdad que todo es nada y un nada es todo?

En suspense...
En coma.
Mazmorras gélidas,
tan congeladas,
tan devastadas por la tempestad infernal.
pero hay una luz...

Sofocadas tentaciones,
escarlatas pasiones,
luces de neón en niebla benévola,
niebla nefasta como la vida misma.


Metamorfosis surrealista.


Catalizador de la nada.

La nada se acelera
y engloba,
y engulle:
engulle un todo.
Todo.
Un todo transformado en nada,
un nada esta vez sin sentido.


Metamorfosis surrealista.

Pero hay alguien allí,
al final del túnel oscuro.
Oigo pasos.
Hay alguien allí.
Alguien con una linterna,
que se acerca, que se acerca, que se acerca ...
Sus pasos resuenan.
¿Vendrá a mí?
No lo sé.
Oscuridad

Humedad.
Humedad de este tenebroso túnel,
viaje hacia los adentros de mi ser,
lagunas de lágrimas,
risas,
ecos y ecos y ecos
¿Del más allá?


Y vacío y vacío y vacío.
¿Vacío?
Ingravidez.

¿Miedo?
No, miedo no hay.


24 de junio de 2010

Alas rotas


Hoy he caminado sobre muros inderrumbables ante huracanes,
ni por dolor ajeno,
ni por misericordía,
ni por cualquier amor pasajero.
Intenté centrarme adonde voy
pero es difícil cuando mis ojos rojos
sólo destacan el dolor.


Camino malherida por un rumbo sin salida.
Ando por el infierno contemplando el cielo.


Duele la realidad,
duele ser alejada,
duele la estancia,
duele tal vez la soledad.
Duele el dolor ajeno indistinguible del propio.
Para el dolor es tan característico romperse por las costuras.


Voy cayendo en un pozo oscuro en el que sólo hay muros,
muros que fueron soles en días tenebrosos que ahora me van matando lentamente.
Camino directo hacia la muerte.



Oscuros pensamientos.
Pensamientos y desconfianza.


Las alas rotas jamás podrán ser devueltas al cielo.


15 de junio de 2010

Oscuridad


Ser oscuro y cruel,
razonable como la vida.
Oro bañado en sangre,
rosa negra en un jardín de ortigas,
picor en el alma en una misión suicida.


¿Quién puede negar que los diamantes están bañados por sangre?
¿Quién puede negar que todas las rosas tienen espinas?
¿Quién puede negar que las flores más bellas crecen bajo la adversidad?